Pertenecen al grupo de las carnes procesadas y por ello, poseen más grasas, sal, e incluso azúcares que las carnes frescas o magras. Además, pueden contener sustancias que perjudican la salud y se han asociado a mayor riesgo de padecer cáncer.

Entre los fiambres y embutidos encontramos algunos peor que otros como son por ejemplo las opciones más grasas y de dudosa procedencia como las salchichas, chorizos y similares, pero todos deberían reducirse en el marco de una dieta saludable que pretende ayudarnos a adelgazar.

Por supuesto, su reemplazo más recomendable son las carnes frescas y de bajo contenido graso como ternera magra, pechuga de pollo o pavo, conejo, y pescados de todo tipo.

WhatsApp Chat
Enviar a través de WhatsApp
Share This