INTOLERANCIAS

Cada vez tiene más importancia un problema denominado inflamación alimentaria que provoca en el paciente diferentes malestares que, afortunadamente, pueden ser controlados llegando con el tiempo a desaparecer en muchos casos sin necesidad de eliminar completamente ningún alimento.

Si notas gases después de comer, hinchazón abdominal, digestiones pesadas, diarreas explosivas, es conveniente que consultes a un Nutricionista expecialista en alergias e intolerancias alimentarias.

La mayoría de las personas pueden comer de todo sin problemas. Pero para ciertas personas, hay determinados alimentos o componentes de alimentos que pueden provocar reacciones adversas, que pueden ser desde molestias digestivas, pequeñas erupciones hasta reacciones alérgicas graves.

Intolerancia al gluten

El gluten está presente en todos los cereales menos maíz y arroz,  también en sus derivados como pan, pasta, cereales desayuno, harinas… Según las últimas investigaciones existen variedades de avena si gluten. 

La intolerancia al gluten puede ser temporal o permanente. Cuando es permanente se denomina enfermedad celíaca y es para toda la vida. El único tratamiento es la exclusión TOTAL de la dieta del gluten, porque daña la mucosa del intestino delgado y reduce la capacidad de absorber los nutrientes. Sus síntomas pasan con frecuencia desapercibidos, y se cree que 2 de cada 3 celíacos no están diagnosticados.

Si tienes diarrea, pérdida de peso, fatiga, irritabilidad, dolor abdominal, tendencia a anemia, problemas de fertilidad consulta a tu nutricionista. Es muy importante detectarlo pronto en los niños para evitar problemas de crecimiento. Nunca dejes el gluten por tu cuenta, porque puede generar un falso negativo en las pruebas diagnósticas.

Intolerancia a la lactosa

La lactosa es el azúcar de la leche. La lactasa es una enzima situada en el borde en cepillo del intestino delgado que es la encargada de digerir la lactosa y transformarla en glucosa y galactosa.

Hay personas que tienen una menor actividad de lactasa, no descomponen la lactosa y las bacterias del intestino grueso la fermentan generando síntomas como flatulencia, dolor y diarrea.

El déficit de lactasa ocurre con más frecuencia en el sur de Europa, oriente medio, India y Sudáfrica. Se estima que un 70% de la población mundial tiene intolerancia a la lactosa. En Europa la prevalencia es del 5%

Algunas personas con intolerancia suave, toleran un vaso de leche sin problema, o una porcion de queso y yogur porque contienen menos lactosa. La tolerancia aumenta si se toman dentro de una comida.

Intolerancia a la fructosa

Se da en 1 de cada 20.000 personas. Es un error congénito, cuando las personas que padecen IHF ingieren fructosa, ésta es absorbida por las células intestinales pero el organismo es incapaz de metabolizarla correctamente ya que carece de la enzima fructosa-1-fosfato-aldolasa (aldolasa B).
Esta deficiencia genera que se acumule un producto intermedio de la degradación de la fructosa que es tóxico para el organismo. Los síntomas que suelen presentar son fallo de medro (insuficiente ganancia de peso en niños pequeños), nauseas, vómitos, deshidratación, disfunción hepática, hipoglucemia e ictericia (coloración amarillenta de la piel y mucosas debida a un aumento de la bilirrubina).

 

En comeVital adaptaremos la dieta a la intolerancia o alergía que padeces, de tal forma que conseguiremos la mejor alimentación con todos sus nutrientes y con la máxima comodidad en el día a día.

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